jueves, 3 de noviembre de 2011

Historia 1: capítulo 6


La historia de Ben me dejó unos instantes sin poder hablar. Todo lo que había tenido que pasar en este último año debió ser horriblemente duro. Sobre todo la traición de tus amigos...
¿Pero..?
- Ella no defiende los intereses de "sus amos".
- ¿Qué quieres decir?- preguntó mirandome fijamente.
- Corinne. Ella solo está fingiendo.- la defendí.
- ¿Como puedes esta segura? Solo la has visto dos días y uno terminaste echandole la limonada por la cabeza.
-Eh... Yo... Esto...- ahí tenía razón, yo no la conocía.- Pero ella me advirtió.- insistí
-¿Te advirtió? ¿De qué estas hablando?- todo su cuerpo se tensó en una postura defensiva
- Ella me dijo lo que sois. Me dijo que dejara de provocar a Alexi, o...- fui incapaz de terminarla frase.
- Pero, ¿por qué...?
- Por tí.- sus ojos se centraron en mí relajando levemente su pose.
- No lo entiendo.
- Ella dijo... que yo...-no sabía como decirlo sin parecer arrogante.- dijo que yo te importaba, de algun modo. Dijo también que no te ayudó cuando debió y que esta era su oportunidad para hacerlo.- hablé de forma tan atropellada que no sabía si sería capaz de entenderrme, de cualquier modo no pensaba repetirlo.
Él pareció quedarse en mitad de lo que le dije, ya que eso fue lo que repitió.
- ¿De algún modo...? ¿Qué me importas de algún modo?
No pude evitar sonrojarme. ¿Cómo se me había pasado por la cabeza que yo, una chica tan simple, una empollona, podría importarle de alguna manera a un chico como Ben, un vampiro guapísimo? Obviamente yo no le importaba lo más mínimo, simplemente eramos compañeros de clase, además de ser la amiga de su hermana. Por estos motivos se mostraba caballeroso conmigo, pero eso quería decir que le importara.
- Yo... Eso fue lo que ella dijo. No me lo he inventado.- me sorprendí a mi misma diciendo esas palabras, pensaba que después de semejante palo no podría alrticular palabra.
Ben se puso de rodillas en mi cama inclinadose sobre mí. Traté de alejarme de él, pero me lo impidió acunandome nuevamente contra su pecho.
- En verdad me importas, pero no de cualquier modo. Me importas y mucho. Eres especial.
No podía creerle. Hace unos segundos acababa de convencerme de él nunca se fijaría en mí, y ahora me decía esto. Yo no tenía mucha experiencia con los chicos, así que no sabía como actuar. Solo sabía que quería abrazarlo, con todas mis fuerzas, y como es propio de mi personalidad, no me estuve quieta.
Nada más envolverle entre mis brazos él bajó su mirada para encontrarse con la mía, sujetó mi barbilla con su mano y rozó suavemente mis labios con los suyos. Me miró como si me pidiera permiso. Entonces le besé.
Cuando nuestros labios se separaron apoyé la cabeza en su pecho y cerré los ojos tratando de recuperar mi pulso normal.
- Creo que debería irme. Necesitas dormir y mis padres no deben enterarse de que he pasado la noche fuera.- dijo transcurridos unos segundos.
- No quiero que te vayas.
- Tengo que hacerlo.- dijo antes de romper nuestro abrazo.-Nos vemos mañana en clase.- se despidió dandome un beso en la frente.
Después de eso salió de mi habitación y unos segundos más tarde oí como se cerraba la puerta de la calle.
Me tendí en la cama con la esperanza de quedarme dormida rápidamente y de pensar en todo lo que había pasado mañana cuando me despertase para ir a la escuela.
Esa noche tuve pesadillas. La historia de Ben cobró vida en mis sueños, pero no era igual... al menos no exactamente. Había un ligero matiz, la historia era la misma pero algo no cuadraba. Yo no la vivía desde la perspectiva de Ben, como había la oído, sino desde la de Corinne.
Vi a Brian abalanzarse sobre mí para atacarme, grité. Grité pero no llegué a despertarme... eso ocurrió cuando presencié la muerte de Ben, su muerte como humano, que no pude evitar, siquiera intentarlo, apesar de que él me suplicara que le ayudara... Fué entonces cuando desperté.